Friday, May 8, 2009

Sobre En Busqueda de Batanero de Ivan Loyola

Sobre En búsqueda de Batanero de Ivan Loyola (vinossimo@gmail.com)


De las pesadillas nocturnas, los sueños despiertos limeños cuando uno se levanta envuelto en la neblina y no encuentra una salida, de las lecturas profundas del deseo humano, la perforación de la piel de la tierra para beber su sangre, del talento obsesivo para escribir exactamente lo requerido para sacar a la luz lo esencial de un paisaje, una emoción, una idea, les recomiendo En búsqueda de Batanero.

El autor Iván Loyola ha reunido 9 cuentos en este libro. Ustedes saben de la magia que uno hace con el numero 3, bueno, aquí son 3 mas tres…un buen formulario para su éxito. Pero este libro no nos salva de lo más oscuro de la psicología humana, más bien, lo subraya, lo hace saltar en las acciones y descubrimientos de héroes aventureros en los cuentos. Así, si no quieres explorar el substrato de la conciencia humana, lo que miles de años de educación y cultivo de lo moral, la acción correcta, ha intentado enterrar o al menos ocultar, no lean este libro.

¿Quien es Batanero? Y parece que hay muchos. No les voy a decir porque no quiero delatar al argumento. Pero ven conmigo a las montañas, dentro de la selva profunda. Loyola sirve como guía, periodista de investigación. Y nosotros vivimos el viaje sin tener que mudarnos de nuestras vidas cómodas o incomodas, de nuestras casas donde tejemos chales con nuestros miedos y nuestras esperanzas. Creemos poder encontrar la paz, el amor, que los muros van a resistir cualquier torbellino que nos envía la naturaleza. Pero Batanero llega igual y de repente no podemos sentirnos seguros.

Terminé mi lectura de este libro hace un par de semanas durante la guerra sumamente sucia, horripilante—todavía con nosotros-- en el noreste de Sri Lanka donde miles de Tamiles civiles han muerto a raíz del conflicto entre el gobierno srilankes y los rebeldes Tigres. Hablé con el autor por mail una tarde y me di cuenta como compartimos cierta preocupación e interés por la crueldad humana, el impulso humano a excavar en el pozo profundo para sacar algas amarillas, vertebra ensangrentada.
Pero hay alivio también en este libro. El placer puro del habla limeña. Por ejemplo, en el cuento Estación Chatelet relata la historia de unos amigos en Lima y qué sucedió cuando uno de ellos se fue a vivir a Paris y el otro llegó para visitarlo. Y como en todos los cuentos, el autor sorprende al lector llevándolo a caminar en un sendero-- que en este caso, tiene que ver con la nostalgia de un paisano por su tierra natal, su infancia--- para girarlo de repente, y tomar otro camino con una historia distinta, esta vez erótica. En este cuento y en la mayoría, existe la moral, una preocupación ética o más bien una reflexión sobre los límites de la ética, su fracaso ante el deseo desencadenado.

Escuchen un poco del diálogo refrescante de este cuento. Y les pregunto a ustedes ¿cuantos aquí han tenido conversaciones así llegando a un nuevo país?
“La voz de Cucho parecía raspar el auricular con tonos metálicos, sonaba tan distinta a la última vez que Yago la había escuchado, cuatro años antes. Sí, compadre, de todas maneras. ¿No tuviste problemas en el aeropuerto, no? Bacán. ¿Saliendo de Lima tampoco? ¿Me trajiste lo que me mandó mi mamá. Te pasastes Yaguito. ¿Dónde estas?....y “Te bajas en chatele, d’acord? No, no, es una estación del metro. Con té al final, chatelé. Si, ya sé, la té, pero así se pronuncia.”

Y más adelante aún dice el autor. “Sonaba bien, dacord. Ya no era el chévere—pulenta de otros tiempos, parados en la esquina de la parroquia Cristo Salvador, sireando chicas, los ochenta en el barrio de Lince.” Me gustó mucho este cuento, tal vez por la pausa que me dio en la lectura sobre otros relatos más crueles. Pero hay que leerlos. Amantes de los cuentos de sombras, del género del horror van a gustar mucho este libro.

Además, el libro ofrece a todos que se derritan ante una frase bien hecha la música de sus oraciones y su precisión ¿Y quien no va a deleitar la celebración de eros que se encuentra en algunas de las narraciones?

Para cerrar estos breves comentarios me gustaría mencionar el cuento Siebenburgen. No he leído una historia tan mágica en bastante tiempo. Me traslado a mi niñez y a la primera vez que escuché el relato del flautista de Hamlin. Ahora, gracias a Loyola, sé que fue a Siebenburgen que el flautista se llevó a 130 niños. Les invito a hacer fila detrás del escritor Loyola. Su música es dulce, sus ritmos hechizantes. En cuanto a lo que va a suceder en esa ciudad escondida en las montañas de Perú…les dejo esta búsqueda de Batanero.








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